Después de un infarto

 Usted puede tomar algunas medidas para que su recuperación sea más rápida y para prevenir futuros problemas cardíacos. Estas medidas se llaman “prevención secundaria”. Primero, hable con su médico para entender el tipo de enfermedad cardíaca que usted tiene. Su médico le explicará sus factores de riesgo y le informará cómo prevenir daños adicionales al corazón. A continuación, se incluyen algunos consejos básicos para llevar un estilo de vida saludable para el corazón.

Deje el hábito de fumar. El consumo de tabaco es un factor de riesgo importante de las enfermedades cardíacas. El tabaco daña las paredes de los vasos sanguíneos, reduce la capacidad de la sangre de llevar oxígeno a otros órganos (como el corazón) y hace que la sangre se coagule con más facilidad. La nicotina también eleva la presión arterial. Si usted fuma, pida a su médico que lo ayude a elaborar un plan para dejar el hábito.

Además de no fumar, intente evitar el humo de segunda mano. El humo de segunda mano es una combinación del humo que exhalan los fumadores y el humo que proviene del extremo encendido de un cigarrillo.

Controle la presión arterial. La presión arterial alta impone un esfuerzo al corazón y a los vasos sanguíneos. Su médico hablará con usted sobre cuáles son las maneras de controlar la presión arterial, como hacer ejercicio, seguir una dieta baja en sal y bajar de peso si usted tiene sobrepeso. También es posible que su médico le recete uno o más medicamentos para ayudar a controlar la presión arterial. Es importante tomar los medicamentos exactamente de la manera en que su médico le indica.

Controle los niveles de colesterol. Si tiene una cantidad excesiva de colesterol en la sangre, esto puede elevar su riesgo de tener un ataque cardíaco. Siga una dieta saludable para el corazón y hable con su médico sobre desarrollar un programa de ejercicios para mantener bajo el colesterol “malo” (LDL) y alto el colesterol “bueno” (HDL). Si el colesterol malo es alto, su médico podría recetarle medicamentos para ayudar a reducirlo.

Realícese un control para detectar si tiene diabetes. La diabetes aumenta el riesgo de tener un ataque cardíaco y un accidente cerebrovascular. Hable con su médico sobre la posibilidad de realizarse una prueba de detección de la diabetes. Si usted tiene diabetes, hable con su médico con respecto a desarrollar un plan para mantenerla controlada.

Haga ejercicio. El ejercicio aeróbico regular puede fortalecer el corazón. Algunos ejemplos de ejercicio aeróbico incluyen caminar, trotar, correr, montar en bicicleta y nadar. El ejercicio ayuda al corazón a bombear más sangre con cada latido cardíaco y a llevar más oxígeno al cuerpo. Puede reducir el nivel de colesterol y la presión arterial, y alivia el estrés.

Una combinación de ejercicio regular y dieta saludable también ayudan a bajar de peso. Si usted tiene sobrepeso, perder apenas el 10% del peso corporal puede reducir su riesgo de tener diabetes y enfermedades cardíacas.

Siga una dieta saludable para el corazón. Los alimentos que come afectan cuán bien fluye la sangre a través del corazón y las arterias. Una dieta que es alta en grasas “malas” (grasas saturadas y trans) puede provocar acumulación (placa) en las arterias, en forma gradual. Esta acumulación hace más lento el flujo de sangre al corazón. En última instancia, puede obstruir las arterias.

Incorpore a su dieta alimentos bajos en colesterol y grasas saturadas. Consuma más frutas y verduras. Consuma menos carne roja y menos productos lácteos altos en grasas. Reduzca la sal y evite los alimentos fritos y procesados.

Controle su nivel de estrés. La depresión, la ansiedad y el estrés pueden aumentar su riesgo de tener problemas cardíacos. Pida a su médico información sobre maneras saludables de sobrellevar sus emociones y reducir su nivel de estrés.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *