El Cabello Afro

Magtra. Selvia Miller*
Tradicionalmente, el cabello afro ha sido tachado de malo, recibiendo adjetivos como: chácaras, chuto, prieto, apretado, 888, bombril, kinki, cucus, nappi entre otros. Desde esa perspectiva muchos hombres y mujeres negros(a)han tratado de liberarse de esta “desgracia“ recurriendo para ello a los peligrosos químicos que ponen en riesgo su salud física, incluso emocional, debido al complejo de inferioridad y a la baja autoestima que tal comportamiento conlleva. Pese a esto, el cabello afro ha sido siempre un rasgo distintivo en muchas comunidades a partir del cual se puede demostrar nuestra etnicidad.
En la época actual, gracias a los movimientos sociales reivindicatorios de las comunidades negras en todo el mundo, el cabello afro es un elemento muy significativo, a través del cual se puede hablar de muchas formas; mujeres y hombres llevan una gran variedad de peinados y cortes con los cuales se pueden comunicar, reafirmarse en si mismos, y hasta negociar.
Ensortijados, ondulados, rapados, rastas, crespos, con diseños perieraneales y trenzas. Los peinados africanos constituyen un elemento esencial del tejido sociocultural africano especialmente entre las mujeres quienes realizan talleres para difundir la cultura y sensibilizarse sobre las problemáticas propias de su género.
De igual forma el peinarse es un ejercicio colectivo que congrega a las mujeres en un espacio integrador de diferentes espacios de vida. Durante estas jornadas, nuestras abuelas relataban anécdotas de amores y desamores, y en general conversaban sobre los problemas que las aquejaban como mujeres negras y pobres; además el momento de las peinadas constituía un espacio para legar la tradición a las más pequeñas quienes inicialmente se ejercitaban con sus muñecas y poco a poco iban perfeccionando su arte en las cabezas de las hermanas y amigas.
Los peinados afro son muy significativos en tanto que juegan un papel fundamental en la independencia de algunos negros esclavizados. De acuerdo con el rastreo histórico en la época de la colonia; las mujeres negras sentadas en los corredores de las casas divisaban el paisaje en las cabezas de las pequeñas; elaboraban unos peinados cuyas formas semejaban especies de mapas, por donde indicaban los caminos que debían seguir sobre todo los hombres mayores para escaparse. Estos mapas constituían códigos secretos de planeación de fugas indicando la posición de ríos, árboles, montañas, y también la ubicación de las tropas para que los cimarrones pudieran evadirse y alcanzar su libertad.
Supervivencia alimentaria a través de los peinados
El cimarronaje permitió que las mujeres negras desarrollaran su creatividad y su ingenio, puesto que cuando los palenques eran descubiertos por las tropas sus viviendas quemadas y sus sembradíos arrasados, ellas muy precavidamente, se guardaban las semillas entre las trenzas de tal manera que al fundar y establecer un nuevo caserío volvían a sembrar asegurando así la supervivencia alimentaria de su comunidad.
Esculcando la cabeza de las abuelas para alcanzar la libertad
Del mismo modo hubo quienes entre sus trenzas escondían una ínfima parte del producto del lavado en las minas y así día tras día llegaron a reunir un capital que les permitió comprar su libertad y la de sus parientes. Esta costumbre quedo tan arraigada en nuestras comunidades que es normal hoy en día encontrar en las trenzas de nuestras abuelas, en el pacífico como en la costa atlántica, monedas que a veces son sustraídas por los nietos y bisnietos para comprar dulces.
Tejiendo esperanzas para nuestros hijos; generación de ingresos
El ejercicio del peinado afro constituye hoy una fuente de ingresos para muchas mujeres y hombres que se perfeccionan, cada día, para ofrecerle a su clientela diferentes alternativas. Pese a la moda de las extensiones que gana cada día más adeptas [y que pudiera] “desdibujar” la identidad afro, el ejercicio del peinado se mantiene como una forma de captar recursos para aportar en la economía familiar.
Sin embargo, aunque este arte implica mucho más esfuerzo, tiempo, habilidad, creatividad y destreza que la puesta de una extensión, constituye un aspecto muy importante de la estética afro.
En la época actual los peinados cumplen también una función política, pues desde algunas organizaciones de comunidades negras que luchan por sus derechos y su reivindicación, se incentiva a la resistencia de la aculturación y los paradigmas de belleza del neocolonialismo, incentivando el uso del cabello natural, ya sea con peinados cortes dredlocks o cualquier otro estilo de la estética afro lo cual significa de una forma u otra libertad de expresión de nuestra identidad.
Obras de arte en nuestras cabezas.
Además del significado identitario cultural y político, los peinados afro son sin duda obras de arte en tanto que quienes los elaboran crean, diseñan, moldean, y esculpen el rostro, de quienes peinan. Los peinados afro constituyen entonces una especie de lenguaje para comunicar que aquí estamos, así somos y así bellos y bellas, desde nuestra propia estética, debemos caber en una sociedad que hemos ayudado a construir.
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*Es presidenta de la Fundación de la Etnia Negra de Colón.
BIBLIOGRAFIA:
TEJIENDO ESPERANZAS (Emilia Eneida Valencia Murraín)
Santiago, Cali Colombia.

2 thoughts on “El Cabello Afro

  1. Que lindo articulo.

    Nosotras,ASOCIACION DE MUJERES AFROCOLOMBIANAS AMAFROCOL, justamente trabajamos por reinvindicar el uso del cabello afro natural.

    De hechos invitamos a nuestro evento:

    http://www.facebook.com/events/507131502655429/

    IX ENCUENTRO DE PEINADORAS Y CONCURSO DE PEINADOS AFRO “TEJIENDO ESPERANZAS”

    SANTIAGO DE CALI (COLOMBIA), MAYO 11 Y 12

    Desde hace nueve años, durante el mes de mayo, y en el marco del mes de la Afrocolombianidad, la atención de propios y extraños se vuelca sobre las manos de laboriosas mujeres provenientes de diferentes regiones del país y del exterior, quienes con gran destreza, imaginación y creatividad diseñan caprichosos trazos de identidad negra en la cabeza de mujeres, hombres, niñas y niños afro.

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