78013

Desaire a Martinelli en la OIT

La dirigencia sindical de Panamá denunció ante la OIT que el gobierno de Ricardo Martinelli viola la libertad sindical y persigue a dirigentes.
isidro Rodríguez
Líderes sindicales del mundo plantaron ayer al mandatario, Ricardo Martinelli, al abandonar el recinto donde se celebra la conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ginebra, Suiza, cuando el gobernante panameño ingresó a pronunciar su discurso como “invitado especial”.
La protesta fue motivada por “la actitud del mandatario de violar la libertad sindical”, de acuerdo con la denuncia que llevaron sindicatos panameños a la conferencia de la OIT.
De los 184 líderes representados en el evento, solo 15 permanecieron en la sala durante el discurso de Martinelli, expresó la dirigencia obrera panameña.
Rafael Chavarría, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados, explicó que los delegados panameños lograron un acuerdo con el resto de los representantes de las centrales obreras para abandonar la conferencia durante la presencia de Martinelli.
La propuesta de Panamá fue sometida a votación entre los líderes sindicales y aprobada por mayoría, dijo Chavarría, que recibió información, desde Ginebra, del dirigente Gabriel Castillo.
Explicó que Martinelli fue un invitado especial del director de la OIT, Juan Somavia, y su comparecencia en la conferencia no tenía el consenso entre los líderes sindicales.
Por su parte, Genaro López, del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares, recordó que es la primera vez que un gobernante panameño recibe un repudio de los líderes mundiales por “violar los derechos sindicales”.
Antecedentes de la protesta
El belga Luc Cortebeeck, coordinador del grupo de todos los trabajadores que asisten a esta conferencia, ya había entregado, el pasado 8 de junio, una nota al presidente de la conferencia, Rafael Albuquerque, anunciando que no participarían del acto cuando Martinelli ingresara al auditorio.
Cortebeeck justificó esta decisión, porque Panamá fue incluido en la lista de los 25 países cuyos casos fueron discutidos en la Comisión de Aplicación de Normas, porque la situación de los derechos humanos y sindicales ha empeorado.
“Panamá se caracteriza hoy por registrar actos de persecución y violencia contra sindicalistas, por la negación al derecho de sindicalización de los trabajadores, tanto del sector público como privado, y por el despido de dirigentes sindicales en abierta violación al fuero sindical”, sostuvo Cortebeeck en la misiva.
Denuncia panameña
Víctor Torres, secretario de Organización de Convergencia Sindical, en su discurso en la conferencia y en representación de los sindicatos panameños, denunció la excesiva reglamentación del derecho a huelga en la legislación local, situación que impide que los obreros ejerzan ese derecho.
Denunció el rechazo, por parte del gobierno, a más de 15 solicitudes de formación de sindicatos que han formulado, tanto para el sector público como el privado.
Destacó que hay limitaciones al derecho de los trabajadores de elegir libremente a sus representantes sindicales.
También recordó los “graves actos de persecución y violencia” que ejecutó, en julio de 2010, el gobierno de Ricardo Martinelli contra obreros en Changuinola, Bocas del Toro, a raíz de las protestas contra la polémica Ley 30 que limitó el derecho a huelga.
Torres precisó ante el foro mundial que esos actos de represión dejaron muertos y cientos de heridos, incluyendo a 72 trabajadores que perdieron la vista, parcial o totalmente, por disparos de perdigones de la Policía.
Sobre estos temas, el sector empresarial ha insistido en la necesidad de incluir conceptos como productividad, mercado, flexibilidad laboral y competitividad, especialmente cuando se negocian temas como salario mínimo y convenciones colectivas.
Versión Oficial
Por su parte, la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Alma Cortés, que es parte de la delegación del gobierno en la conferencia en Ginebra (ver tabla), manifestó que el retiro de los representantes de los trabajadores no fue una muestra de repudio al presidente Martinelli.
Indicó que este hecho se dio porque, por “primera vez en la historia, en esta conferencia no hubo un consenso entre los trabajadores y empleadores para que se elaborara y publicara una lista anual de naciones cuyos gobiernos violan sistemáticamente los derechos de los trabajadores”.
“Al no darse esto, los trabajadores se molestaron, porque como los empleadores no cedieron ante sus planteamientos, estos, un poco molestos, optaron por no estar presentes en la plenaria de la conferencia”, afirmó.
De acuerdo con la ministra, los trabajadores tampoco estuvieron presentes cuando dieron sus discursos otros gobernantes, como Ollanta Humala, de Perú.
“Incluso, tampoco estuvieron presentes en la presentación del príncipe de Asturias (Felipe de Borbón)”, dijo.
Agregó que cuando el presidente Martinelli se dirigió al mundo en este foro, fue muy bien ponderado, tanto por la directiva de la OIT como por las delegaciones de los países presentes, que lo aplaudieron porque ven en Panamá un modelo a seguir para otras economías mundiales (ver relacionada).
Sobre las denuncias de los obreros panameños en la conferencia, la titular de Trabajo respondió que “todo es percepción” y aseguró que en el país no se viola la libertad sindical, como ocurre en otras naciones.
Afirmó que, por el contrario, el Gobierno panameño, a través de la entidad que dirige, es conciliador entre trabajadores y empleadores en busca de “una paz social”.
(Con información de José González Pinilla)

Polémicos índices de pobreza y trabajo

El presidente, Ricardo Martinelli, durante su intervención en la Organización Internacional del Trabajo, en Ginebra, Suiza, hizo alarde de una serie de logros que ha tenido el país bajo su administración, entre los que destacó la disminución de la tasa de desempleo en 2011, el aumento más grande al salario mínimo, el respeto a la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva.
De acuerdo con el mandatario, la tasa de desempleo se redujo del 6.7% al 4.5% en 2011; sin embargo, el trabajo informal domina la plaza laboral. En Panamá, a pesar de registrarse un crecimiento económico del 10.6%, de cada 100 trabajadores, 41.1% no tiene empleo formal, según datos de la Contraloría. En el país, 483 mil personas viven en la informalidad.
La administración Martinelli incrementó el salario mínimo entre el 15% y 18%, pero la inflación también subió. La queja generalizada de los panameños es que sus ingresos no reflejan un crecimiento similar al costo de los bienes y servicios.
El índice de precios al consumidor (IPC), uno de los indicadores económicos para medir la inflación en el país, registró un alza de 6% en abril pasado, al compararse con igual mes de 2011.
Este indicador, que además mostró un aumento mensual de 0.7% con relación a marzo, tuvo su mayor ascenso en la división de alimentos y bebidas, tras reportar un incremento de 7.9%, de acuerdo con el informe de la Contraloría General de la República.
El ajuste del salario mínimo, que oscila entre $432 y $490, es imperceptible si se toma en cuenta que el costo de la canasta básica de alimentos, en abril de 2012, alcanzó los 309 dólares.
Martinelli también dijo que se ha reducido la pobreza de 36% a 23% en tres años. Sin embargo, esta cifra contrasta con un informe del Programa de las Naciones Unidas (PNUD), publicado a finales de 2011. De acuerdo con el Índice de Pobreza Multidimensional, Panamá mantiene un 32.7% de pobreza.
Martinelli prometió que en 2020 eliminará el trabajo infantil en su totalidad. Para Angélica La Vitola, directora ejecutiva de Casa Esperanza, esto se alcanzaría solo si todas las partes se unen contra el trabajo infantil.

Yolanda Sandoval, YARITZA MOJICA y JOSÉ GONZÁLEZ P.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *