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Comunicado de CONATO

conatoEl Consejo Nacional de Trabajadores Organizados, CONATO, comunica a la ciudadanía su repudio a la actitud sumisa, cínica y servicial en que Alejandro Moncada Luna ha colocado a la Corte Suprema de Justicia con respecto a los intereses personales de Ricardo Martinelli, al ordenar, en cuestión de horas, desde que ingresó la solicitud a la Sala Tercera de la Corte Suprema, la suspensión de una orden emitida por el Tribunal Electoral.

Denunciamos que esta actitud no es nueva, pues cada vez que accede a la Corte, específicamente a la Sala en donde labora Alejandro Moncada Luna un expediente en el que aparezcan involucrados de alguna manera, los intereses de Ricardo Martinelli, este señor lo resuelve con inusual urgencia, y siempre en favor del jefe del órgano ejecutivo. El resto de los ciudadanos debemos esperar meses y hasta años para que el mismo Magistrado Moncada Luna se digne atender nuestras demandas.
Con la excusa de afectación de los derechos humanos de los ciudadanos al “prohibírseles” la libertad de expresión (escuchar y ver una cuña que insulta a un candidato), se ha desautorizado al Tribunal Electoral, mientras que esta misma Corte Suprema no ha querido reconocer los derechos humanos de libertad sindical contenido en las normas laborales.
Nuestra Constitución Política ordena que en materia electoral el Tribunal Electoral es la institución que dicta la última palabra y que ninguna autoridad puede revocar sus decisiones, salvo los nueve magistrados de la Corte Suprema, por vía de demanda de inconstitucionalidad y no tres magistrados de una de sus salas.
Al suspender una orden del Tribunal Electoral, desobedeciendo lo que ordena la Constitución Política, la Sala Tercera de la Corte se erige en el ente que podría decidir quién gana las próximas elecciones, al invalidar cualquier otra decisión del Tribunal Electoral en materia de candidatos, impugnaciones de resultados, etc. He ahí lo peligroso de este precedente.
El pueblo panameño ha construido una democracia representativa a costa de cárceles, exilios, sangre y muertes, y lucha por que la misma sea participativa. No podemos permitir que con trucos legalistas que esconden codicia, servilismo y total ausencia de honorabilidad y vocación democrática, se retroceda en ese camino y por esa razón, declaramos no sólo nuestro repudio a esta genuflexa actitud del Presidente de la Corte Suprema, sino también nuestra disposición a defender la democracia en contra de las apetencias enfermizas por asaltar el poder en vez de ganarlo con los votos.
Panamá, 6 de noviembre 2013.

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