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Divorcio un mal sin remedios

Nace, crece, se casa y se separa

Como un ciclo biológico, así de natural se ha convertido el hecho de que las parejas se separen, no importa si habías encontrado, supuestamente, al hombre perfecto y la mujer de los sueños, parece que ahora los compromisos tienen fecha de vencimiento.

El problema no eres tú, el problema no es él, el problema es generacional, somos hijos de los primeros matrimonios separados, muchos vivimos esa historia: “tu papá ya no va estar más aquí en casa, pero lo vas a ver los fines de semana”, y uno miraba a la mamá con un interrogante gigante en la cabeza, queriendo preguntar pero sin derecho a hacerlo y así crecimos, pensando que todo lo que empieza algún día se tiene que terminar, que si me aburro o hay un problema lo mejor es dejarlo.

Las bodas de plata y de oro están en vía de extinción y son muchas las razones para tirar la toalla, parece que hombres y mujeres perdieron la capacidad de solucionar los problemas de pareja y la única solución es terminar con todo lo que se había construido sin importar el tiempo que hubiera tomado.

Tal vez el problema sea que nos educaron para ser buenas y buenos trabajadores(as), buenos amigos (as), buenos ciudadanos pero no para ser buenos esposos(as), aprendemos mirando lo que pasa a nuestro alrededor y todo lo que vemos es que se acaba porque si o porque no, pero se acaba.

La media naranja pasó de cuento a mito, parece que nadie se salva y el “vivieron felices para siempre” con el que crecimos no existe. No tengo amigos que no hayan pasado por la historia traumática y si no es ella la que queda con el corazón partido en mil pedazos, es él, siempre hay dolor de por medio, esa ilusión de encontrar al príncipe azul es pasajera el final ya se conoce y no es feliz.

Yo me debato entre la generación de los abuelos que en las buenas y en las malas estuvieron juntos hasta el final y la generación de los padres separados, entre el ideal del para siempre y la realidad del se acabó, ¿qué es lo mejor?

Lcda. Olivia Casas

Trabajadora Social

One thought on “Divorcio un mal sin remedios

  1. siempre de que existen las excusas nos excusamos, el ser humano siempre ha tenido por naturaleza desconocer los hechos, hay situaciones que la pareja se separan, pero hay una realidad que no queremos ver, lo espiritual, el desconocer de Dios es una de las razones el no llevarlo dentro de la naturaleza y la esencia de la familia y la promiscuidad es otro INFIDELIDAD, pero el SISTEMA tambien es una de las causas, por ser excluyente con la familia y la sociedad al llevarlos a vivir sin convivencia, ejemplo puede ser a pesar de que le ofrezca todo a tus hijos lo tengan todo, sale uno o dos ovejas descariadas en vicios o malos pasos, la educacion pesima es otra sin etica, valores y menos sin principio, espero que con esto haya alguien que diga hey algo asi sucede en my family.

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